top of page
Buscar

Asimetrías craneales en bebés: cómo afectan el cerebro y el desarrollo

  • Foto del escritor: Patricio Martínez Pizarro
    Patricio Martínez Pizarro
  • 29 abr
  • 5 min de lectura

¿Qué son las asimetrías craneales en bebés y por qué importan?


Las asimetrías craneales en bebés son alteraciones en la forma de la cabeza, generalmente visibles como un aplanamiento en uno de sus lados. Aunque durante años se consideraron un tema principalmente estético, hoy existe mayor evidencia clínica que indica que, en ciertos casos, pueden influir en el desarrollo del cerebro y el desarrollo psicomotor.


Este cambio de mirada es especialmente importante para papás primerizos, ya que permite comprender que no se trata solo de “forma”, sino de cómo el cerebro crece dentro de una estructura que también se está moldeando.


Durante los primeros meses de vida, el cráneo del bebé es altamente moldeable. Sus huesos están unidos por suturas flexibles que permiten acompañar el rápido crecimiento cerebral. Sin embargo, esta misma característica hace que el cráneo sea susceptible a deformarse cuando existe presión constante sobre una misma zona, como ocurre cuando el bebé mantiene una posición repetida al dormir o al descansar.


¿Cómo influyen las asimetrías craneales en el cerebro del bebé?


El cerebro del bebé crece de manera acelerada durante el primer año de vida. Este crecimiento ocurre dentro del cráneo, por lo que la forma de este influye directamente en cómo se distribuye el espacio intracraneal.


Cuando existe una asimetría craneal, especialmente en grados moderados o severos, puede generarse una distribución desigual de este espacio. Esto no significa que el cerebro esté dañado, pero sí que algunas áreas pueden tener más libertad de expansión que otras.


Esta diferencia en el entorno físico puede influir en la organización del desarrollo cerebral, afectando ciertas funciones dependiendo de las zonas involucradas.


¿Qué zonas del cerebro pueden verse afectadas?


Cerebelo: coordinación y control del movimiento


El cerebelo, ubicado en la parte posterior del cerebro, cumple un rol fundamental en la coordinación motora, la precisión de los movimientos y el equilibrio.


Cuando una asimetría craneal modifica el espacio en esta región, el cerebelo puede desarrollarse en un entorno menos equilibrado. Esto puede traducirse en movimientos menos coordinados, menor control postural o dificultades para integrar ambos lados del cuerpo de manera armónica.


En la práctica, algunos bebés pueden mostrar diferencias en hitos como girar, sostener la cabeza o iniciar el gateo.


Sistema vestibular: equilibrio y orientación


El sistema vestibular está directamente relacionado con el equilibrio y la orientación espacial. Funciona en estrecha relación con los movimientos de la cabeza.


Cuando un bebé presenta una preferencia marcada por un lado —algo frecuente en casos de asimetría craneal—, la estimulación de este sistema no es simétrica. Esto puede reforzar patrones de movimiento repetitivos y limitar la exploración del entorno.


Con el tiempo, esta falta de variabilidad puede influir en el desarrollo del equilibrio y la seguridad en el movimiento.


Pares craneales: funciones básicas como succión y deglución


Los pares craneales son nervios que emergen desde el cerebro y controlan funciones esenciales como la succión, la deglución y la movilidad facial.


En asimetrías más marcadas, ciertas estructuras del cráneo pueden generar presiones sobre las vías por donde pasan estos nervios. Esto podría explicar por qué algunos bebés presentan dificultades para alimentarse, menor eficiencia en la succión o leves asimetrías faciales.


Relación entre asimetrías craneales y desarrollo psicomotor


El desarrollo psicomotor del bebé está profundamente ligado al movimiento. Cada experiencia motora contribuye a la formación de conexiones neuronales.

Cuando existe una asimetría craneal, es común que el bebé desarrolle una preferencia por un lado del cuerpo. Esto limita la variedad de movimientos y reduce la estimulación bilateral.


Como consecuencia, pueden aparecer:


  • Menor exploración del entorno

  • Uso predominante de un lado del cuerpo

  • Retrasos leves en hitos del desarrollo


Es importante destacar que no todos los bebés presentarán retrasos, pero sí existe un mayor riesgo si la asimetría no se aborda a tiempo.


Asimetría craneal y cambios en la cara del bebé


Las asimetrías craneales no solo afectan la parte posterior de la cabeza. Debido a que el cráneo es una estructura interconectada, los cambios en una zona generan adaptaciones en otras.


Esto puede observarse en:


  • Diferencias en el tamaño o apertura de los ojos

  • Desalineación de las orejas

  • Desviaciones en la mandíbula


Estos cambios reflejan un crecimiento craneofacial no armónico, lo que refuerza la importancia de una evaluación oportuna.


¿Cuándo preocuparse por una asimetría craneal?


No todas las asimetrías craneales requieren tratamiento intensivo. Muchas son leves y pueden mejorar con medidas simples.


Sin embargo, es importante evaluar cuando:


  • La asimetría es evidente o progresa

  • El bebé tiene una preferencia marcada por un lado

  • Existen diferencias visibles en la cara

  • Hay dificultades en el movimiento o desarrollo


El uso de herramientas como la craneometría permite medir objetivamente el grado de asimetría y orientar el tratamiento adecuado.


Tratamiento de las asimetrías craneales en bebés


El tratamiento dependerá del grado de asimetría y de la edad del bebé. Lo más importante es entender que el enfoque suele ser progresivo y combinado.


En etapas iniciales, se utilizan estrategias como cambios de posición y aumento del tiempo boca abajo, lo que ayuda a redistribuir las presiones sobre el cráneo.


Cuando se requiere mayor intervención, la kinesiología del neurodesarrollo permite trabajar el movimiento y la coordinación, favoreciendo un desarrollo más equilibrado.


La terapia manual craneal se enfoca en mejorar la movilidad de las suturas del cráneo, liberando tensiones que pueden estar limitando su crecimiento.


En casos moderados a severos, el casco ortésico es una herramienta efectiva que guía el crecimiento del cráneo aprovechando la plasticidad de los primeros meses.


La importancia del diagnóstico temprano


Uno de los factores más relevantes en el tratamiento de las asimetrías craneales es el tiempo.


Durante los primeros meses de vida, el cráneo tiene una alta capacidad de adaptación, lo que permite lograr mejores resultados en menos tiempo. A medida que el bebé crece, esta capacidad disminuye y las intervenciones pueden ser más limitadas.


Por eso, la detección temprana no solo mejora el pronóstico, sino que también amplía las opciones de tratamiento.


Conclusión: observar a tiempo puede hacer la diferencia


Las asimetrías craneales en bebés son más frecuentes de lo que muchos padres creen. En la mayoría de los casos, tienen solución y un muy buen pronóstico.


Sin embargo, entender que pueden influir en el desarrollo cerebral y psicomotor permite tomar decisiones más informadas.


Observar la forma de la cabeza, los movimientos y las preferencias de tu bebé no es sobre preocuparse, sino sobre acompañar su desarrollo de manera consciente.

Porque en una etapa donde todo está creciendo y cambiando rápidamente, actuar a tiempo puede marcar una diferencia significativa en su desarrollo futuro. 


La importancia de actuar a tiempo:


La red de Casku 3D tiene 10 puntos de atención a lo largo de todo Chile para que vayas y puedas evaluar a tu bebé. Una simple evaluación y diagnóstico puede hacer toda la diferencia y prevenir futuros problemas en el desarrollo psicomotor de tu bebé.


Un examen tan simple que dura 5 minutos puede ahorrarte todas estas complicaciones en la vida de tu bebé.


Háblanos al +56 9 5001 3333 por Whataap o al Instagram y descubre el centro de Casku más cercano a ti.




 
 
 

Comentarios


bottom of page